Se conoce como teléfono fijo al dispositivo no portátil que se encuentra enlazado con otro teléfono o con una central a través de conductores metálicos. En cambio, un teléfono celular o móvil es un equipo inalámbrico electrónico que accede a una red telefónica gracias a ondas de radio.
Por lo general, un teléfono se compone de dos circuitos: un circuito de conversación que se encarga de la voz y un circuito de marcación, vinculado a la marcación y a las llamadas.
Tanto las señales que parten desde el teléfono hacia la central como las que van desde la central al teléfono se transmiten por una misma línea de apenas dos hilos. El dispositivo encargado de combinar y separar ambas señales es la bobina híbrida o transformador híbrido, que funciona como un acoplador de potencia.
En la actualidad, existen sistemas de telefonía a través de Internet, conocidos como Voz sobre IP o VoIP (de acuerdo a sus siglas en inglés). Estos sistemas no utilizan teléfonos convencionales, sino que se trata de una serie de recursos que permiten enviar la señal acústica mediante la Web. El usuario debe contar con un micrófono y parlantes en su computadora.
Por último, podemos mencionar que el teléfono descompuesto es un juego infantil no competitivo, que imita el funcionamiento de una línea telefónica defectuosa al distorsionar el mensaje transmitido.
